Tal vez estas tres palabras sean las que mejor describen la personalidad y el trayecto vital de Waleska Belisario. Como aquella vez en que esperando que pasara el autobús para ir a una entrevista como recepcionista en un consultorio odontológico, se tropieza con su ex profesor del Instituto de Diseño, Orlando Aponte, quien recordaba su habilidad haciendo artes finales y la recomienda para trabajar en la Galería de Arte Nacional (GAN).

Nacida en Caracas en 1954, Carmen Waleska Belisario Vera siempre contó con talento para el dibujo y gran habilidad manual, de modo que orientó su carrera siguiendo los pasos de su hermana Analya en el Instituto de Diseño Neumann-Ince entre 1972 y 1974. Se aparta del Instituto sin concluir sus estudios para poder trabajar ya que había tomado la decisión de independizarse y casarse. Esa suerte de inconformismo y valentía fue lo que motivó a Belisario a enfrentarse al mercado: sus primeros trabajos profesionales como diseñadora fueron para la compañía farmacéutica Laboratorios Palenzona. Sin embargo no obtenía suficiente dinero de modo que se quiso emplear. Uno de esos días ocurrió su encuentro con Orlando Aponte.

Como alumna destacada que era, fue aceptada su recomendación para trabajar como asistente en el Departamento de Diseño y Publicaciones de la recién creada Galería de Arte Nacional (GAN) en 1976.

La Galería de Arte Nacional era una verdadera escuela de formación en el trabajo, así como en los años sesenta lo fue el Museo de Bellas Artes. El trabajo de museo permitía estar en contacto con las vanguardias estéticas y la elite cultural, a la par de permitirle desarrollar un trabajo concienzudo editorial y gráficamente. Es importante destacar la cercanía que tuvo el diseño gráfico venezolano con el arte moderno y el arte abstracto. Esto, aunado a un espíritu de compromiso social, inspirado por Manuel Espinosa, el director de la Galería (quien a su vez también es diseñador) hizo de esta una experiencia muy enriquecedora y con sentido.

Allí compartió con profesionales como Carlos Canudas, Álvaro Sotillo, Carlos Rodríguez, Oscar Vásquez, Sigfredo Chacón, Mercedes “Tita” Madriz y más tarde con Carolina Arnal y Analiesse Ibarra. Las labores de diseño consistían en tareas diversas y complementarias: desde la concepción de la imagen gráfica de las exposiciones y su identificación exterior, hasta la realización de los impresos (libros y catálogos) y apoyos visuales para museografía. El trabajo desarrollado en conjunto por los diseñadores del Departamento de Publicaciones fue reconocido con el Diploma de Honor que en la Exposición Internacional del Arte del Libro de Leipzig, Alemania en 1982 1.

Tuvo la oportunidad de trabar a destajo junto a Gerd Leufert de manera paralela a su trabajo “formal” entre los años 1977 y 1985. Leufert es considerado, junto a Larry June y Nedo M.F., como los pioneros del diseño gráfico en Venezuela. 2 “(Leufert) nos transmitió su inmensa capacidad analítica y alto sentido de profesionalidad, además de su innato sentido de la forma y la composición.” 3

Al principio Belisario de desempeñó como artefinalista, dibujando los diseños del maestro, haciendo desde estampillas y emblemas hasta diagramación de páginas. Pero más adelante fue teniendo más responsabilidad y espacio para hacer sus propios aportes. Como por ejemplo al participar con rango de coautora del diseño del libro Historia de la alfombra en Venezuela de Carlos F. Duarte.

Motivada por la experiencia acumulada, pero a la vez con una necesidad de experimentar la docencia y “entrar en contacto con las nuevas generaciones” dio clases en el Instituto de Diseño en la materia Diseño Gráfico entre 1983 y 1984.

Del arte al petróleo, la independencia
El año 1984 fue crucial. Ese año nace su hija Vera y formaliza su relación sentimental con Oscar Vásquez. Ese mismo año Oscar Vásquez, quien se desempañaba como director del departamento de diseño de la GAN, recibe una oferta de Felipe Llerandi para trabajar en Maraven, filial de Petróleos de Venezuela. Llerandi, un gran admirador del diseño venezolano, decide apoyar proyectos de difusión: revistas, libros y carteles donde destaca la publicación del primer libro de esta disciplina: El diseño gráfico en Venezuela, bajo la autoría de Alfredo Armas Alfonzo en 1985. Este libro, que inicialmente iba a ser un homenaje a la obra de Gerd Leufert y que luego se transformó en una antología del diseño venezolano, contó con el diseño y diagramación de Waleska Belisario y Sigfredo Chacón. Fue un proyecto trascendental.

La dinámica del trabajo para El diseño gráfico en Venezuela fue motivación suficiente para la creación en 1985 de la compañía de diseño Contexto, donde se asociaron con Belisario, Mercedes Madriz, Carolina Arnal, Oscar Vásquez, Victor Hugo Irazábal y Rafael Santana. Sin embargo este emprendimiento duro muy poco para dar paso un año más tarde a ABV Taller de Diseño, grupo conformado por Carolina Arnal, Waleska Belisario y Oscar Vásquez.

ABV Taller de Diseño se define como un estudio que conjuga la libertad individual con el soporte grupal, en una dinámica donde se complementan “la intuición de Waleska con la racionalidad de Carolina y las convicciones de Oscar”. Establecidos en un anexo de su casa en Colinas de Bello Monte, en Caracas, está el taller: un espacio cerrado de doble altura lleno de libros, pliegos, recortes y desde finales de los años ochenta, computadoras: “Tenemos un horario muy flexible y nuestra relación con los clientes, proveedores y visitantes en general es muy cordial y espontánea en la mayoría de los casos.” 4

Entre los trabajos realizados por ABV destacan la revista Tópicos de Maraven, Informes anuales y de gestión para Petróleos de Venezuela y varias de sus empresas filiales, así como emblemas, libros y catálogos para empresas y fundaciones como Fundación Polar, Fundación Bigott, Fundación Banco Mercantil, Grupo Unión, Playco Editores. De igual modo han prestado servicios gráficos para ministerios, museos e instituciones públicas.
“Otro aspecto que caracteriza el trabajo de ABV Taller de Diseño es la prevalecencia de la función sobre la forma. Nos parece fundamental respetar el contenido, la finalidad para la que se nos ha solicitado el trabajo, la consideración del destino, la premura y vigencia de la difusión de algún material a la hora de realizar un diseño; sin que esto implique el abandono de las exigencias de tipo profesional que individualmente, o como grupo, debemos imponerle al trabajo por realizar, en procura de alcanzar un grado de excelencia visual que supere lo formalmente exigido.
Podemos decir que desde el punto de vista formal, si bien nuestro trabajo es reconocido en la calle como característico del taller, no existen elementos que puedan definirse como un “estilo” prototípico que se imponga a lo diseñado por nosotros. Buscamos, en cambio, un lenguaje, una característica o imagen que tipifique a cada proyecto, según su exigencia particular.
Como grupo de trabajo nos especializamos en el diseño de carácter institucional, y particularmente, en proyectos de difusión cultural.” 5

El trabajo gráfico de Waleska se caracteriza por el uso de la tipografía como recurso gráfico expresivo donde juega frecuentemente con el contraste por tamaño y por peso, buscando no una fórmula sino soluciones adaptadas a cada proyecto según sus exigencias particulares. Esa adecuada resolución de la puesta en página fue alabada por Juan Liscano en el artículo Un libro Perfecto donde dice: “Jamás había visto un libro en el que armonizaran tanto todos sus componentes: texto, diseño, tipografía, color, ilustraciones. Esta joya bibliográfica que veo, toco y leo simultáneamente literatura, cuadro y textura se titula Un color demasiado secreto, Ediciones Maeca, impreso en Editorial Arte, escrito por José Balza, quien transcribe el texto de Alejandro Otero, contado por éste mismo. El diseño de Waleska Belisario y Carolina Arnal; las fotos a color de Antonio Ahogado; la fotocomposición de Sarria S.R.L… 6

Muchas veces sus diseños son desenfadados en vez de excesivamente formales, híbridos en vez de puros. “…podemos afirmar quizás que esa frescura e inquietud con la que enfrentamos nuestros proyectos responde a una cierta forma “Caribe” 7 de ser, donde no hay una sola vía para resolver los problemas, sino que buscamos por muchas trochas las posibles soluciones.” 8

Ha sido merecedora de premios nacionales e internacionales entre los que se encuentran: Diplomas de Honor en la exposición Los libros más bellos del mundo en Leipzig, Alemania; premios Anda (Asociación Nacional de Anunciantes en Venezuela), e innumerables premios de los concursos nacionales del libro: Bienal del libro de la Biblioteca Nacional, el Centro Nacional del Libro y Fundalibro; así como exposiciones y premios de carteles.

De experimentos y manifiestos
Desde 2002 ha desarrollado una obra personal donde conjuga elementos gráficos con diversos formatos y materiales. A partir de estas experimentaciones han surgido dos exposiciones Pordós y Carteras, ambas en la Galería Alternativa en Caracas. Pordós es una puesta en escena de una especulación gráfica usando la modulación tipográfica del número “2”, presentándolo a distintas escalas. “…investigación sígnica y numérica donde asistimos a la abarcante presencia del signo, tanto como a su repetición, en un espacio que se vuelve infinito, pleno de connotaciones visuales y virtuales, desarrollos espacio-temporales dirigidos a captar la atención del espectador”. 9 Esta exposición es apenas una muestra de cientos de Retratos tipográficos y especulaciones de modulación numérica.

En los últimos años Waleska se ha sumado a varios proyectos-manifiestos gráficos como protesta política ante lo que considera desmanes del gobierno del Presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Entre estos proyectos se encuentran Hora Cero (exposición relámpago como protesta por la eliminación de los emblemas de las instituciones culturales, 2005), Manifiesta (Carteles políticos a favor del voto, 2006) y la revista El Puente (desde 2004).

Con la Revista El Puente colabora dando su aporte gráfico para esta publicación que pretende establecer una voz de disidencia en Venezuela. A su vez El Puente es un homenaje gráfico a dos revistas literarias previas Cal (diseñada por Nedo M.F.) y Actual (realizada por varios diseñadores entre los que en una época se encontraban Carolina Arnal y Belisario misma).

Actualmente trabaja en su taller en Caracas. Para Waleska Belisario el diseño se trata, como dice el viejo adagio, de “hacer de algo ordinario algo extraordinario”. Y ella lo ha hecho muy bien, con aplomo, intuición y pasión.

Jacinto Salcedo, Caracas, 2007


1. Los primeros trabajos hechos en la GAN los firmaba como Waleska Remiro, por su apellido de casada.
2. Se dice comúnmente de los indios Caribe (tribu aborigen de Venezuela) que eran muy ingeniosos y aguerridos. El término “caribear” es un venezolanismo para indicar apabullar o abusar de algo o de alguien más débil.
3. Blanco, Lourdes (1998) Nedo M.F. Retrospectiva de su diseño gráfico. Guía de estudio. Centro de Arte La Estancia, Acción Cultural PDVSA. Caracas.
4. Documento mimeografiado suministrado por ABV Taller de Diseño que sirvió de base a la entrevista que le hizo Rynn Williams para la revista Graphis publicada en el Nº 297, Nueva York mayo de 1995.
5. Idem
6. Idem
7. Liscano, Juan (1986). “Un libro perfecto”. Diario El Nacional. Caracas. p. A-6.
8. Idem
9. “El diseño se hace materia plástica”, en El Universal, Caracas, 17 de marzo de 2002, p. 3/20.

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Sitios relacionados


“El diseño se hace materia plástica”. En: El Universal. Caracas, 17 de marzo de 2002, p. 3/20.

DGV 70, 80, 90. Diseño gráfico en Venezuela. Centro de Arte La Estancia. Caracas, 1996.

Diccionario Biográfico de las Artes Visuales en Venezuela. Galería de Arte Nacional. Caracas 2005.

Salcedo, Jacinto. Entrevista personal a Waleska Belisario y Entrevista personal a Carolina Arnal.

Williams, Rynn. “South American Vanguard”. En: Graphis 297, 51. Nueva York: 1955, p. 58.


 







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